LOS PLANES DE PENSIONES Y EL AHORRO ACUMULADO SE CONVERTIRÁN EN RENTA VITALICIA
¿Tenía pensando destinar una parte de sus ahorros a un plan de pensiones para preparar su jubilación? ¿Posee dinero en este producto? ¿Utiliza los planes para recortar su factura fiscal al final de año? Si ha contestado afirmativamente a alguna de estas preguntas, no se precipite a la hora de realizar una próxima aportación al plan de pensiones. La reforma fiscal, que entrará en vigor en enero de 2007, cambiará totalmente las condiciones de este producto y lo convertirá en un vehículo prohibitivo para muchos bolsillos. La opinión general es que los cambios anunciados recientemente por el Gobierno lo han dejado como el gran damnificado del ahorro español. Analice si usted está entre los perdedores.
La gran novedad de la reforma es que el ahorro acumulado en un plan de pensiones se tendrá que recibir en forma de renta vitalicia cuando llegue la jubilación. ¿Y qué supone eso? Que, por ejemplo, los 5.100 euros que de media tienen en la actualidad ahorrados los partícipes españoles en planes de pensiones, según los cálculos de Inverco –la asociación del sector–, no se recibirían de una sola vez, sino que se convertirían en una renta mensual de por vida de alrededor de 25 euros en el caso de los varones y de 20 euros para las mujeres –al tener una esperanza de vida mayor–. Una cifra demasiado pequeña como para cumplir el gran objetivo que persigue el producto: ser un complemento de la pensión pública. Al menos, los 5.100 euros rescatados de una sola vez parecían dar para algo más.
Por eso, ante la perspectiva de que el destino del dinero del plan de pensiones termine siendo una renta vitalicia, el ahorrador debe hacer números y calcular si, con el tiempo que le queda para la jubilación, es capaz de acumular un ahorro que genere una renta suficiente. Si no, será preferible que elija otro producto para contar con un dinero para la jubilación. La firma independiente Abante Asesores ha realizado un estudio sobre el importe necesario para generar una mínima renta vitalicia. Los resultados son reveladores. Si empieza joven, a los 25 años, e invierte en un plan de pensiones que le ofrece una rentabilidad anual del 5%, debería aportar 122 euros al mes si es varón o 137, si es mujer, para conseguir una renta vitalicia de 300 euros. La cantidad que se necesita aportar aumenta a medida que se retrasa el inicio de la inversión al plan. Así, si se comienza a los 45 años se deberían invertir 230 euros al mes (los hombres) y 261 (las mujeres). Por otro lado, cuánto más rentable es el plan de pensiones es más rentable, el esfuerzo que se tiene que hacer es menor.
En definitiva, resulta vital comenzar pronto y dirigir el dinero a productos rentables si se quiere que el plan de pensiones sea capaz de generar una renta mínima. El problema, reconoce Belén Alarcón, de Abante Asesores, es que los particulares tienen que esperar a tener pagada gran parte de su hipoteca y la educación de sus hijos para comenzar a contar con un dinero disponible para su jubilación. Esto retrasa el grueso de las aportaciones más allá de los cuarenta años, lo que obliga a realizar un esfuerzo que está sólo al alcance de muy pocos. Una situación que, si la reforma no cambia el carácter de renta vitalicia, convertirá a los planes de pensiones en un instrumento de inversión sólo al alcance de rentas altas.
[Fuente: expansión.com]
Popularity: 2% [?]