La jubilación un periodo para la plenitud y la solidaridad

La Dra. Graciela Zarebski, psicóloga argentina, piensa que los “viejos nuevos” apuestan a una larga y plena vida. La especialista en temas de envejecimiento advierte una masiva presencia de gente mayor muy pujante, solidaria y creativa. Graciela Zarebski está convencida de que el envejecer puede ser un período de plenitud, de realización, de honrar la vida. Y advierte que eso es lo que está demostrando la actual generación de mayores, causando un impacto en el ámbito social que se ve reflejado cada vez con mayor asiduidad en los medios de comunicación: se habla de la “revolución de los años”, se editan suplementos enteros de matutinos dedicados al tema.

“Lo que impacta es la presencia de quienes dimos en llamar `viejos nuevos’: un modo de asumir la vejez que no constituye en realidad una novedad absoluta en la historia de la humanidad, si tenemos en cuenta que envejecidos en plenitud en todos los tiempos hubo, pero siempre lo fueron en carácter de excepciones que confirmaban la regla. “Lo que sí es hoy en día novedoso, es que los actuales son mayoría. Las formas múltiples de tener presencia es lo que marca un hecho irrefutable: llegar a viejo puede ser visualizado como un buen punto de llegada”, afirma esta doctora en Psicología y especialista en envejecimiento que el viernes por la noche disertó en el aula magna de la Universidad Nacional del Sur. Sostiene que la presencia masiva a nuestro alrededor de gente mayor pujante, luchadora, creativa, lúcida, permite revertir –o, por lo menos, cuestionar– la imagen anticipada que la mayoría de la gente joven posee respecto de su propio envejecimiento: como una línea de bajada a partir de la supuesta cumbre de la mediana edad. “Estos `viejos nuevos’ nos muestran a los nuevos viejos que, con suerte, llegaremos a ser, que el paso del tiempo ya no nos podrá servir de excusa para `colgar los botines’, `pasar a cuarteles de invierno’, jubilarnos de la vida. Que nuestra vida puede seguir siendo una línea continua de crecimiento, siempre y cuando las lecciones que estos `viejos nuevos’ nos brindan, nos lleven a resignificar el sentido de nuestras vidas ahora y encarar el cambio a tiempo”.

También cree que la gente de más edad estará cada vez más en condiciones de aptitud física y psicológica, no sólo para recrearse y seguir aprendiendo, sino también para aportar a la sociedad su memoria, su creatividad, su solidaridad desde el trabajo, del voluntariado. “Es la pregunta por nuestro propio envejecimiento y la apuesta a una larga y plena vida la que nos motiva en la búsqueda de las claves que permiten su logro y que nos van guiando en nuestra tarea preventiva.” Zarebski insta a asumir el protagonismo de sí mismo en cada etapa, al paso del tiempo como conflicto, como recuerdo, como cambio, el tiempo para uno –como soledad productiva–, el tiempo libre como reencuentro lúdico con lo perdido en el tiempo. “En un contexto socioeconómico que reclama con urgencia recrear la solidaridad y capacitarnos en creatividad, en imaginación, en conocimientos y en actitudes, desde distintos ámbitos surgen acciones donde los adultos mayores puedan crecer en actividades participativas, crear objetivos de vida e intercambiar apoyos. Hagamos nuestros propios proyectos, chiquititos pero posibles. No sobrevivamos, vivamos. “Que el fenómeno de la longevidad no desencadene una masa de seres `muriendo demasiado tiempo’, es decir, muertos en vida, para lo cual deberemos ser capaces de poner el envejecer del lado de la vida. Podremos ser nosotros, los nuevos viejos, artífices y a la vez protagonistas de este cambio, mientras nos mantengamos activos desde el cuerpo, la mente y el espíritu, aunque los años sigan pasando…”.

En conclusión, debemos mantenernos jóvenes psicológicamente contribuirá a retardar el ritmo de nuestro envejecimiento y nos hará más atractivos y deseables en múltiples sentidos. Es más, alerta que para mantenerse joven hay que conservar hasta el último día el niño que llevamos dentro: volverse un niño más sabio cada vez. “Porque, ¿qué es lo que psicológicamente se entiende por ser viejo? Perder la capacidad de curiosidad y de asombro por no estar dispuesto a cambiar y a seguir luchando. Siempre que uno se siente viejo (cualquiera sea la edad que se tenga) se refiere a estar entregado, sin ánimo, sin ilusiones.”

[Fuente: lanuevaprovincia.com.ar]

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Hay 1 comentario. »

  1. Me ha parecido u articulo muy interesante, al estar realizando la tesis sobre El ejrcicio fisico y las mujeres mayores de mi ciudad Salamanca y me gustaria poder contactar con usted, de verdad, porque no acabo de convencer a mucha gente de que es muy importante estar preparado para este tramo de edad.

    Un saludo atentamente mercedes

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