Voluntarios alaveses acompañarán a ancianos solos

150 voluntarios alaveses acompañan a 250 ancianos a combatir la soledad. Salen con ellos a dar un paseo, les llevan a la consulta del médico o simplemente les dan conversación Cáritas y la Cruz Roja necesitan más personas para atender nuevos casos.

Programa: Cáritas y Cruz Roja cuentan con sendos programas de acompañamiento a ancianos que viven solos o pasan muchas horas en soledad.

Voluntarios: Todas las personas que acompañan a ancianos y prestan la ayuda desinteresadamente.

Ayuda: Les sacan de paseo, les leen el periódico, les acompañan al médico, juegan a cartas o, simplemente, les dan conversación.

Tiempo: Un mínimo de dos horas semanales.

Vejez y soledad son dos palabras que, en demasiadas ocasiones, resultan sinónimas. El ritmo vertiginoso de vida apenas deja tiempo para dedicárselo a las personas mayores. En una sociedad que se autodenomina de la comunicación, lo que hay es mucha incomunicación. Y es que corren unos tiempos en los que es posible chatear con alguien a quien no se conoce de nada en la otra punta del planeta, mientras que cuesta cruzar un saludo con el vecino de enfrente.

Los ancianos son, sin duda, los grandes damnificados de esta especie de autismo colectivo. Muchos de ellos ven pasar días y semanas sin conversar un buen rato con nadie. El problema no ha pasado desapercibido ni para Cáritas ni Cruz Roja. Desde hace más de una década, ambas organizaciones humanitarias cuentan con sendas iniciativas encaminadas a conseguir en la medida de sus posibilidades una sociedad «que potencie más los afectos», dice Olga Cruz, responsable de los programas de Mayores y de Soledad de la entidad católica.

Su homóloga en Cruz Roja, Nekane Gil, tiene la misma visión de una carencia cada vez más extendida. «Hay personas ancianas que tienen bien cubiertas las necesidades básicas y, sin embargo, se encuentran muy mal, debido al fuerte sentimiento de soledad que soportan», comenta. Aunque esta situación se da más en abuelos que viven solos o están en residencias y apenas tienen visitas, también la padecen otros que sí residen con sus hijos, pero éstos se pasan casi todo el día fuera de casa.

Para tratar de paliar el problema, los dos colectivos cuentan con personas dispuestas a regalar una parte de su tiempo libre a quien necesita un rato de conversación o un brazo para salir a la calle sin miedo a tropezar. Así, 33 voluntarios de la Cruz Roja -detalla Nekane Gil- acompañan a 29 ancianos un mínimo de dos horas a la semana. «Tratamos de que los perfiles del acompañante y del beneficiado no sean dispares», señala. Y se explica: «Si a una persona no le gusta ir a misa, no le vamos a mandar con alguien que, precisamente, lo que quiere es que le lleven a la iglesia».

La edad de los voluntarios, que en todos los casos reciben un cursillo de formación, es muy dispar. Va desde los 21 a los 83 años. «Tenemos dos abuelas estupendas que acompañan a otras», resalta Gil. Los buenos resultados de la experiencia en Vitoria han animado a la organización a intentar hacer lo mismo en la comarca de Ayala. Por ello, hace unos días realizó un llamamiento para captar colaboradores en Llodio.

Aunque toda ayuda siempre resulta poca, Cáritas cuenta con otros 121 voluntarios -en su mayoría mujeres de 65 años- que tratan de paliar la soledad de más de doscientos ancianos de Vitoria, Kuartango, Amézaga, Nanclares, Oion, Bóveda, Araia, Laguardia y Labastida. En la capital alavesa, el programa se desarrolla muy de la mano de las parroquias del Casco Viejo, el barrio más envejecido, y en el que los ancianos tienen más dificultades para salir a la calle debido a las barreras arquitectónicas que deben salvar primero en sus propios portales y después, en la calle. «Hay personas mayores con una buena salud, pero que están torpes y tienen miedo a pasear solos por si se caen», comenta Olga Cruz.

¿Cómo se enteran en Cáritas y en la Cruz Roja de las personas que precisan de ayuda? «Nos llegan a través de cualquier vecino, de las asistentes sociales, de las parroquias y, muchas veces, a través de los centros de salud».

[Fuente: elcorreodigital.com]

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5 Responses to “Voluntarios alaveses acompañarán a ancianos solos”

  1. 1
    Maria Antonia de Prada Says:

    Soy una persona de media edad,prejubilada,y me gustaria desempeñar un voluntariado con personas de la tercera edad.Siempre he sentido especial interes en este colectivo,que tan desprotegido esta.Mi ofrecimiento seria dos o tres horas semanales,principalmente por la mañana.

    Un saludo

    Maria Antonia

  2. 2
    Roberto Romero Vargas Says:

    soy de Peru,trabajo en una empresa del metal y queria saber si es posible ofrecerme para acompañar en casa a un mayor.es decir que lo tomaria como si fueran mis padres.a cambio solo deseo alojamiento para vivir ya que yo tambien estoy solo,tengo en edad 46 años y tambien necesito compañia…

  3. 3
    ana Says:

    somos un matrimonio joven,nos gustaria adoptar a un anciano que se encontrar solo saludos.

  4. 4
    Patricia Garcia Says:

    He querido siempre encontrar algun asilo para poder dar algunas horas de compañia a las personas de la tercera edad, no se si este articulo es en Lima de ser asi favor escribir a mi correo para contactarme y saber de que se trata.
    Gracias

  5. 5
    monica urbea jaime Says:

    Buenos días; me llamo Mónica y les escribo desde Castellón.Este año lectivo (2009 -2010)estaré en Tres Cantos para realizar el curso de auxiliar de enfermeria y en fines de semana ( 2 al mes, de Octubre a Junio)el postgrado en cuidados paliativos. Tengo 35 y hasta hace unos meses era funcionaria, pero mi verdadera vocación está en voluntariado que llevo haciendo anónimamente desde hace muchos años.Ya en el año 2005 cursé en Tres Cantos,donde ahora volvere a estudiar,en el Centro De Humanización de la Salud San Camilo, otro curso de postgrado para ampliar mis conocimientos en el voluntariado( ambito sanitario).Estoy buscando la posibilidad de vivir acompañando activamente a personas mayores que viven solas, etc; yo me pago todos mis gastos y cuando no esté en clases y estudiando, estaria encantada de poder compartir mi tiempo, mi acompañamiento con ellos y ayudarles en todo lo posible;para mi ésto no me supone ningún problema, pues empatizo mucho con esta realidad, ya que soy voluntaria en hospital provincial en oncologia, donde paso muchos ratos con pacientes, familiares, etc.A cambio de una habitación para poder descansar y tener mis “cuatro” cosillas, ofrezco toda mi compañia y cariño.EL PAGO DE UN ALQUILER MENSUAL,ETC,ENTIENDO QUE NO LO REALIZO.Soy una persona muy serena y de confianza.Por favor, rogaria me informasen acerca de la posibilidad de poder vivir así lo antes posible, pues a mediados de Septiembre empieza el curso.muchisimas gracias
    monica urbea
    964-305391 /618 634300

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