Los “abuelos canguro” gran ayuda para muchas familias

Los ‘abuelos canguro’ tapan los agujeros de la vida de las familias Sin la ayuda de estos ’superniñeros’ muchas familias no podrían conciliar sus horarios imposibles ni llegar a fin de mes
por norián muñoz.

A las 7:30 de la mañana en punto comienza el trabajo de ‘abuelidad’ de Dolores. A esa hora llega a casa de su hija para cuidar de sus dos nietas gemelas de tres años de y su hermano de cinco. Los despierta, los viste, les da de desayunar y los lleva al colegio. En un semáforo cercano, recoge a otro nieto de 8 años. Por el camino no se le despista ninguno de los cuatro, le faltan manos, pero parece tener ojos hasta en la espalda.

Cuando regresa a casa, ya tiene allí a su quinta nieta, la más pequeña, que no cumple todavía el año. Comienza a preparar la comida para todos y a la una vuelve al colegio para recogerles. Les da de comer y antes de las tres ya están en el cole. A las cinco les recoge y, según el día, algunos van a clases de baile, otros a inglés, y, en el mejor de los casos, se los lleva a su casa, donde sus padres los recogen a las 6 ó 7 de la noche.

Dolores dice que está contenta, y se la ve orgullosa de que gracias a ella ninguno de sus nietos haya ido a la guardería antes de cumplir el año. No se queja de nada y, si se le pregunta si está cansada, dice que, si no se le ocurre sentarse en el sofá, no tiene tiempo de sentir nada.

Aunque parece excepcional, el caso de Dolores no es ni mucho menos único. Según un estudio del Imserso, 22% de las abuelas y 24% de los abuelos apoyan a sus hijos en el cuidado de sus nietos. De los que lo hacen, 44% realiza estas labores todos los días, y el 30%, varias veces por semana.

Según una encuesta realizada recientemente por Mensajeros de la Paz entre mil mayores, la primera causa por la que se convierten en ‘canguros’ son «los horarios laborales incompatibles con la vida familiar» del padre y de la madre (41%). La segunda, con 35%, es la «falta de recursos económicos» para pagar una guardería o contratar a una persona cuidadora.

Los ‘baches’ horarios son ciertamente donde los abuelos hacen su mayor aporte. Una muestra de que las jornadas laborales, escolares y familiares son incompatibles se constata al saber que 33% de las madres se incorpora al trabajo antes de que abra el colegio y el 59% abandona la oficina después de que los centros educativos cierran sus puertas.

El aspecto económico también pesa, muchas familias no podrían llegar a fin de mes si no contaran con la colaboración de los abuelos, especialmente si se toma en cuenta que el sueldo medio de las mujeres españolas es de 900 euros y una guardería privada puede costar hasta la mitad del salario. Además, la falta de plazas es crónica; sólo en la ciudad de Tarragona faltan mil.

Menos visible, pero igualmente útil es la ayuda económica que llega a través de los ‘caprichos’ con que los abuelos miman a sus nietos. Esas ayudas, grandes o pequeñas, pero más o menos constantes, llegan a través de pagas, alimentos y regalos grandes o pequeños.

Nadie duda ya de los beneficios que tiene para los nietos el contacto con los abuelos. Ellos son los guardianes de la memoria familiar y una fuente inagotable de cariños, cuidados y educación.

Pero los abuelos también tienen su recompensa emocional de este arduo trabajo. Una encuesta elaborada por el Grupo de Investigación en Gerontología de la Universidad de Barcelona entre abuelas que cuidan a sus nietos más de 12 horas a la semana revela que la mayoría se muestra contenta porque la tarea encomendada le permite sentirse útil.

En este estudio se encontró que el sentimiento de soledad, una pandemia entre los mayores, desciende de 26,8% al 13,4% cuando se hacen cargo de sus nietos.

Los testimonios lo confirman; Isabel Ferrez, abuela cuidadora a tiempo parcial de una niña de seis años y de un niño de dos, cuenta que antes de que nacieran sus nietos ya había acordado con su hija que los cuidaría, porque de otra forma ella habría tenido que dejar de trabajar. Está muy satisfecha, aunque no todo ha sido un camino de rosas. Cuando eran más pequeños había momentos en que «todo se te hace una montaña» y, todavía hoy, cuando los tiene a los dos juntos le dan más de un dolor de cabeza.

Pero en contrapartida esta abuela comenta que el hecho de cuidar de los nietos la impulsa a moverse, dice que muchas veces no saldría de casa si no fuera por ellos, que constituyen su principal trabajo. «Los nietos te dan alegría, te dan vida», dice, «te hace ilusión, cuando los ves que van para arriba, que están bien».

Dolores Fortuny, por su parte, cuida a sus nietos de 8 y 5 años y 9 meses. Cuenta que «los nietos motivan y te dan muchas alegrías», aunque lamenta que su hija se pierda momentos que ella ha disfrutado enormemente, como cuando sus nietos comen la primera papilla, dicen la primera palabra o dan sus primeros pasos.

Para ella, los pequeños, además, han significado la oportunidad de conocer a otras personas, como cuando los lleva al colegio y a tener una rutina que le aporta muchas satisfacciones.

Se trata pues de una generación de abuelos con vocación, que, gracias a sus sacrificios sustituyen la insuficiente acción social del Estado. No obstante, los sociólogos advierten que ésta es sólo una solución provisional, porque ahora conviven la última generación de amas de casa y la primera de madres trabajadoras, pero, en un futuro no está muy claro que las nuevas madres quieran ejercer el mismo rol de las abuelas cuidadoras de hoy.

[Fuente: diaridetarragona.com]

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Hay 2 comentarios. »

  1. Me parece una pasada. Una cosa es que los abuelos echen una mano y otra es exclavizarlos de ese modo. No se puede pedir a unos abuelos de cierta edad, que carguen con la responsabilidad de 5 nietos. Se paga el comedor y se deja a los niños. Si se trabaja tantas horas, se puede “desprender” uno de lo que cuesta un comedor y así liberar a los abuelos de tanta carga. Ellos ya han criado a sus hijos y tienen que disfrutar de sus nietos, no criarlos también.

  2. Me parece lamentable que los hijos tengan la cara dura de permitir que una sóla abuela se encargue de cinco nietos…Hay que ver la poca vergüenza que teien algunos hijos!! La relación abuelo-nieto, es lo mejor que puede haber, pero a su cierta medida…una persona de cierta edad, no es lógico, ni ético ni moral que deba encargárse del peso de llevar, recoger, dar de comer a sus nietos…Me parece injusto!!!

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