España envejece a toda prisa

España es uno de los países con mayor esperanza de vida, en torno a los 80 años, el doble de la de la década de 1920. Actualmente, sobreviven más de dos millones de españoles nacidos en esos años; el 65% son mujeres.

Un niño que nazca hoy en España tiene por delante al menos 80 años de vida, una de las expectativas más altas del mundo. Bien distinto pintaba el futuro para los españoles que nacían en la década de 1920, que contaban con apenas 40 años de vida. A pesar de ello, más de dos millones de aquellos niños han llegado a vivir hasta 2008, concretamente, 2.127.348, de los que 1.379.945 (el 65%) son mujeres, según último censo de 2008 del Instituto Nacional de Estadística (INE).

La distribución de octogenarios varía entre comunidades, y aunque en conjunto es Castilla y León la que registra mayor proporción de población que supera los 65 años (22,5%), es en Cataluña donde residen más personas que han superado la barrera de los 80 (345.562), mientras que Navarra, con 33.316, es la comunidad con menos octogenarios.

Pero longevidad es sinónimo, en muchas ocasiones, de un mayor gasto sociosanitario, por eso los mayores de 80 años son un argumento que esgrimen los gobiernos autonómicos para conseguir más recursos económicos.

El problema es que el incremento de ancianos no se contrarresta con un recambio generacional. La población mundial está envejeciendo –aunque en España esa transición esté siendo más acusada– y los demógrafos han dado la voz de alarma: los octogenarios son el grupo de población que más está creciendo, hasta el punto de que en el año 2050 habrá en el mundo 400 millones de personas de más de 80 años, cuatro veces más que en la actualidad, según la Encuesta Social y Económica Mundial 2007, elaborada por la ONU. Actualmente, 90 millones de personas tienen más de 80 años, el 1,5% de la población.

El panorama económico que se avecina, según la ONU, no es halagüeño: a mediados de este siglo habrá 10 dependientes por cada 14 trabajadores. La oficina estadística de la Unión Europea, Eurostat, califica de “bomba para las pensiones” ese envejecimiento de la población. La advertencia no es nueva, pero cobra más fuerza al considerar que en el año 2060 la población de la UE será de 506 millones, de las que un tercio superará los 65 años; esto es: habrá dos trabajadores por cada anciano, frente a los cuatro activos actuales por mayor de 65 años.

La preocupación de los economistas contrasta con los mensajes que llegan desde los círculos científicos: los investigadores avanzan en el conocimiento de los procesos que influyen en el envejecimiento y en el desarrollo del cáncer, y esos hallazgos permitirán contrarrestar los efectos negativos y aumentar las esperanzas de vida, según han explicado esta misma semana investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas. Parece que ser centenario será habitual en un futuro próximo. Por eso, proliferan los negocios dirigidos a esa veterana población.

[Fuente: expansión.com]

Popularity: 2% [?]

Leave a Reply