Refranes y proverbios populares sobre la salud de los Adultos Mayores

Está escrito en mi libro “El Evangelio de las Personas Mayores” y a más de algún lector le puede resultar interesante, a la par que divertido, estos refranes y proverbios populares:

Jesús aprovechando un vuelo charter con tarifas reducidas de fin semana viajó a Santa Cruz de Tenerife. Y después de predicar en La Laguna, La Orotava y Tacoronte regresó a la capital de esta hermosa isla del archipiélago canario. Y cuando estaba cerca del Puerto de Santa Cruz al escuchar a dos ancianas que, sentadas a la puerta de su casa, se contaban mutuamente relatos, cuentos, tradiciones, leyendas y fábulas de la cultura guanche, antigua raza que habitaba en las Islas Canarias, dijo a las personas mayores, jubilados y pensionistas que le seguían:

“¡Haced caso de los consejos y lecciones de los antiguos! Porque muchos proverbios y refranes de vuestros antepasados mayores, que se vienen transmitiendo de padres a hijos de generación en generación contienen grandes verdades de suma utilidad para las personas de edad. Porque habéis de saber que ‘los refranes de los viejos siempre salen verdaderos’ y, así mismo, que ‘los refranes de los abuelos son probados y verdaderos’. Porque, en verdad en verdad os digo que ‘los refranes antiguos, son evangelios chicos’ y ‘los refranes heredados, evangelios abreviados’ y, como dicen vuestros predecesores, ‘refrán viejo, nunca miente’. Por todo esto, en esta típica tarde soleada y primaveral propia de las Islas Afortunadas, os transmitiré algunos de ellos para que, al mismo tiempo que pasamos juntos un rato agradable, aprendáis de la sabiduría popular”.

“Por ejemplo, sobre la alimentación y la salud de las personas de edad avanzada los antiguos nos enseñan que: ‘Con leche y vino se hace el viejo niño’. Y que ‘pan tierno y vino añejo, dan la vida al viejo’, así como también nos avisan que ‘leche y huevos, de hombres viejos hacen nuevos’. Otro decano refrán dice sabiamente: ‘buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida’. Y otro sentencia: ‘el lechón con vino generoso, de viejo te hace mozo’. Y así por el estilo”.

“Sobre la salud, el bienestar y la calidad de vida existen muchas máximas y proverbios populares que nos legaron nuestros mayores a los que debéis prestar atención. Por ejemplo: ‘Canicie, calvicie y falta de dientes son accidentes, pero si arrastra los pies, vejez es’, porque tenéis que conocer que ‘la salud en la vejez comienza por los pies’, porque en verdad en verdad os digo que ‘el que mueve los pies, mueve el corazón’ y, de este modo, el que camina, pasea, se ejercita, hace excursiones y mueve el esqueleto bailando, sin saberlo previene las enfermedades cardio-vasculares. También nos recuerdan que ‘si quieres llegar a viejo, guarda el aceite en el pellejo’. Otras sentencias nos advierten que ‘no hacen viejo los años, sino otros daños’ y que ‘quien come mucha sal, viejo se haz’. Así como que ‘el viejo que se cuida, cien años dura’ o aquella otra que nos enseña que ‘al viejo, múdale el aire, y darte ha el pellejo’. Realmente podemos asegurar con vuestros predecesores que ‘joven es quien está sano, aunque tenga ochenta años; y viejo el doliente, aunque tenga veinte’ y así mismo que ‘no es viejo el que muchos años tiene, sino el que con el vivir ya no puede’, lo que, ciertamente, es una gran verdad”.

Llegado este momento, una persona mayor que había prestado sus servicios durante treinta años en la estafeta de correos de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), hombre bueno donde los haya por nombre Enrique, que seguía con gran interés las palabras de Jesús, le atajó y le dijo: “Señor, me gustaría que nos dijeras, si es que las hay, algunas máximas acerca de cómo tenemos que vivir en la jubilación”. Y Jesús, entonces, sin pensarlo dos veces, respondió:

“En efecto, amigo mío, los refranes y dichos populares de los antiguos nos hablan del peligro del inmovilismo físico y de la tentación de la pasividad en la jubilación cuando dicen: ‘más vale cana que cama’, así como nos advierten que ‘el mozo durmiendo sana, y el viejo se acaba’, y que ‘donde viejos no andan, cuervos no graznan’, o aquel otro que nos enseña que ‘viejo que mucho duerme y niño que mucho vela, pronto se les acaba la cuerda’. Y ‘mozuelo que no duerme o viejo que endormece, algo padece’. Por todo ello, con buen criterio, nos aconsejan que ‘a la vejez cascabeles en los pies’ y nos animan a llevar una vida activa, porque ‘mal hace quien nada nace’. Lo que es una gran verdad”.

Una viuda, que padecía el grave problema de la soledad, que vivía sola desde hace diecisiete años, aislada de todo y de todos, preguntó en voz baja al Señor si también los antepasados dejaron algún consejo para este tipo de males. Y Jesús contestó:

“Efectivamente nos enseñan los refranes que ‘sin amar y sin yantar, nadie puede pasar’, porque ‘hombre o mujer que no ama, no vale nada’. De este modo, la mujer de edad ‘más quiere viejo que la honre, que galán que la asombre’. También nos avisan a veces que los hombres ‘no miran a la vieja, sino a las alhajas que lleva’ y que ‘vieja bien vestida cien años de encima se quita’, lo que fácilmente podemos comprobar todos los días mirando a nuestro alrededor”.

Finalmente, Jesús, no queriendo cansar a todas aquellas personas ancianas, les dijo para terminar: “Amigos míos, aprended esto que nos legaron nuestros mayores: ‘Para aprender y tomar consejo, nunca se es viejo’, porque realmente ‘más vale aprender de viejo, que morir necio’. Y nos enseñan los antiguos que ‘el viejo que cien años tenía, aprendía algo nuevo cada día’, al igual que ‘Salomón, que siendo tan sabio, hasta su muerte aprendía algo’. Por todo lo dicho, desde siempre, se ha dicho y escrito que ‘en los viejos está el saber y en los mozos el poder’ y que ‘no hay mejor consejo que el del amigo viejo’. Y muchos otros pensamientos parecidos”.

Y Jesús que se sentía muy feliz entre las personas mayores de Canarias, por su gran hospitalidad, amable carácter y alegría contagiosa, se despidió con pena de aquellas cariñosas personas. Y les animó a que recogieran entre los más viejos del lugar proverbios, refranes, máximas, sentencias, dichos populares y aforismos, porque esta clase de frases abreviadas y enjundiosas eran como píldoras de salud, pastillas de bienestar, comprimidos de felicidad, tabletas de optimismo, grageas de sensatez e inyecciones de vida. Y era una pena que se perdiesen.

Y recordó al Señor a todos los presentes cómo una organización no gubernamental de carácter internacional que agrupaba a centenares de asociaciones y entidades de personas mayores de más de cincuenta países en los cinco continentes, por nombre FIAPA, Federación Internacional de Asociaciones de Personas Ancianas, con sede en París (Francia), estaba promoviendo desde hacía cuatro años la recogida de información sobre la memoria colectiva de los mayores, ancianos y viejos. Una actividad conocida como ‘Historia Viva’, porque es la memoria colectiva, la historia de los pueblos y de las culturas del mundo contada por sus propios protagonistas: los hombres y mujeres mayores, los ‘seniores’, los adultos de más edad.

Y aquellas festivas personas de edad avanzada, en señal de amistad ofrecieron a Jesús un sancocho canario y un pescado a la brasa conocido como ‘vieja’ y bailaron y cantaron con arte y gracejo ante el Señor unas isas y folías, acompañadas de timple y guitarra, música popular de las Islas Canarias.

2 Responses to “Refranes y proverbios populares sobre la salud de los Adultos Mayores”

  1. 1
    patricia Says:

    Me encanta esta pagina .. los felicito¡¡

  2. 2
    jonay Says:

    olaa decir que sabe mas el diablo por viejo que por diablo,soy un canario con nombre guanche el cual esta orgullosisimo de ser canario al que cada ves que ve cosas como estas se le saltan las lagrimas de un sentimiento sin iwal al poder pertenecer a un legado de mujeres y hombres de cuya amabilidad,alegria y simpatia son casi por doquier alabadas aparte de las virtudes de valerosos fieles y honrados ser canario un orgullo

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