La jubilación, un tiempo para vivir, pero prepárala
Actualmente, menos del 20% de las empresas estadounidenses ofrecen planes de pensión tradicional, o sea aquellos que, hace varias décadas, daban la posibilidad de jubilación anticipada, plan de pensión con compensación a veces del 50% del sueldo del año antes de la jubilación. Y los planes de ese tipo que aún queden seguirán disminuyendo, según los expertos.
La ayuda que ofrece el Seguro Social, unos $11,000 de media anual, tampoco es suficiente por sí sola.
Por ese motivo, planificar la jubilación es cada vez más una responsabilidad individual. Esto implica que deberías empezar a ahorrar para la jubilación ahora y que deberías hacerlo de forma inteligente.
Expertos en asesoría financiera aconsejan que destines entre el 10 y el 15% de tus ingresos antes de impuestos a ahorros para la jubilación. Durante el primer año de jubilación necesitas ingresos equivalentes a entre el 75 y el 85% de tus ingresos antes de retirarte para mantener tu nivel de vida. O sea, que si antes de jubilarte ganabas $30,000, cuando te retires necesitarás unos $25,500 (el 85% de $30,000).
Algunos expertos recomiendan que, de todos modos, hagas tus propios cálculos de acuerdo a tus circunstancias personales. Podrías planear, para después de la jubilación, abandonar las ciudades costosas (como Nueva York o San Francisco, si vives en una de ellas) y trasladarte a otra parte del país más barata.
Tu retiro anual de fondos (es decir, el dinero que no sacas de tus ahorros para tus gastos personales) no debería superar el 4% del total de tus ahorros para la jubilación. En el ejemplo mencionado anteriormente, necesitarías ahorros totales de $637,500, una suma que a un ritmo de gasto de $25,500 anuales te alcanzaría para unos 25 años. Esa cantidad puede parecer exorbitante, pero hay varios factores que hacen posible la acumulación de capital.
En primer lugar, la mayoría de los jubilados recibe beneficios del Seguro Social que suponen entre el 20 y el 30% de los niveles previos a la jubilación. Pero tu verdadero aliado es el “efecto de acumulación”. Para entender este fenómeno puedes pensar en una bola de nieve rodando cuesta abajo. Cuanto más larga sea la pendiente, más tiempo rueda la bola y más nieve (dinero) puede acumular.
Las tres reglas de la acumulación:
1. Empieza a ahorrar tan pronto como puedas, es decir ¡ahora mismo! El motivo es muy sencillo: imagina que tienes un amigo de tu misma edad. A los 25 años, empiezas a ahorrar $200 al mes, por los que obtienes un rendimiento anual del 10% (retorno medio típico). Tu amigo hace lo mismo pero empieza a los 35. Después de jubilarte a los 60 años, tú habrás acumulado $685,179 tras haber invertido $84,000, pero tu amigo tendrá $248,632 con una inversión de $60,000. ¿Qué ocurre si dejas de invertir después de 10 años, justo cuando tu amigo empieza? La diferencia es incluso más llamativa: tendrás $436,552 después de haber invertido $24,000.
2. Ahorra tanto como puedas. En la situación anterior, el incrementar tus ahorros mensuales en solo $10 se traducirá en $34,000 más a la hora de jubilarte.
3. Invierte tus ahorros de forma inteligente. El lugar en el que inviertes tus ahorros es crucial, una reducción en la rentabilidad del 2% significa que habrías acumulado $401,775, lo que supone una pérdida de casi $250,000.
Cómo ahorrar para la jubilación:
Puedes, por supuesto, destinar una parte de tu cheque a, digamos, un fondo de inversión cada mes. Pero los analistas creen que es mejor hacer la inversión a través de planes de ahorro para la jubilación, en parte porque ofrecen importantes ventajas fiscales. Esos planes te permiten, además, elegir cómo invertir tus contribuciones, o sea que puedes ser tan conservador o agresivo como quieras al seleccionar tus opciones de inversión.
[Fuente: impre.com]
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