Las “hipotecas inversas” salvan a muchas familias
Las hipotecas inversas sirven de fuente de ingresos para jubilados. Helen Grady se veía sin alternativas. La viuda de 76 años estaba en mal estado de salud y en peligro de perder su casa por deudas que se acumulaban. El techo tenía goteras, el pozo estaba contaminado y la máquina lavaplatos no funcionaba.
“Sabía que iba a perder la casa … Me pasaría las noches pensando, ¿Dios, adónde me voy a ir? ¿Qué será de mí?”, dijo Grady, quien no tiene hijos y vive en Pensilvania de sus pagos de jubilación de Social Security de 1.008 dólares mensuales.
Por suerte, en una reunión de jubilados, Grady se enteró de las hipotecas inversas. “Esta hipoteca me ha dado el derecho de mantener mi independencia”, dijo Grady. La viuda tuvo que firmar un acuerdo que exige que se quede en su casa cinco años. “Muy bien… Me encanta mi lugar”, dijo Grady, quien añadió que no tiene intenciones de mudarse, salvo que no sea al otro mundo.
Las hipotecas inversas han existido por varios años pero no ganaron popularidad hasta principios de los años 90. En su esencia, te permiten hacer líquido el valor de tu vivienda. Las hipotecas inversas permiten que los propietarios usen la plusvalía de su vivienda (“equity”) sin tener que pagar el dinero hasta que se muden o mueran.
En la actualidad, las hipotecas inversas se han convertido en una salvación para los jubilados que sufren de mala salud, tienen problemas de deuda y hayan sufrido grandes pérdidas en las bolsas o menores ingresos de sus inversiones de renta fija.
La Asociación Nacional de Prestamistas de Hipotecas Inversas (National Reverse Mortgage Lenders Association, http://www.reversemortgage.org) informó que para el año fiscal terminado el 30 de septiembre, cerraron una cifra récord de 13.049 hipotecas inversas, un aumento de un 63% sobre el récord anterior de 7.982, establecido en 1999. Las cinco zonas metropolitanas donde más hipotecas inversas se hicieron fueron Los Angeles, Denver, Nueva York, Detroit y San Francisco. Chicago quedó en sexto lugar.
Para ser elegible para una hipoteca inversa, un prestatario debe tener 62 años de edad o más, y tener alguna plusvalía en la vivienda. El monto del préstamo depende del valor de la casa, la plusvalía, y las tasas de interés. El monto se puede tomar en un pago total en efectivo, una línea de crédito o pagos fijos mensuales.
No hay restricciones sobre el uso del dinero. Los prestatarios lo pueden usar para aumentar sus ingresos de retiro o para mejorar o reparar sus viviendas. En algunos casos, las personas mayores usan el dinero para adaptar sus casas más a sus necesidades, como instalar rampas para sillas de rueda o pasamanos.
El préstamo no es pagadero hasta que el propietario se muere o se muda. Si muriera el dueño, sus herederos pueden vender la casa, pagar la deuda sobre ella y repartirse cualquier plusvalía que quede.
Alice y Glen Akins de Hollywood Hills, en California, obtuvieron un préstamo inverso hace seis años porque las cosas “se estaban apretando un poco y no nos gustaba”, dijo la señora Akins, de 79 años de edad.
La pareja, sin hijos, recibe unos 700 dólares al mes de la hipoteca y han usado algunos de los fondos para construir un cuarto de baño y pagar algunas cuentas de médico que no cubre su seguro.
“Ha hecho la vida más fácil y más cómoda”, agregó.
[Fuente: terra.com.do]
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Junio 19th, 2009 at 1:01 pm
Quería felicitar a Jose Luis Jordana por el artículo tan interesante sobre Hipoteca Inversa en EEUU, y al mismo tiempo aportar datos basados en mi experiencia como socia de Optima Mayores, primera Consultora de hipoteca inversa en España, y lo primero que hay que decir es que, curiosamente la hipoteca inversa española tiene más ventajas que la americana : en España no surge la obligación de devolver la deuda por mudarse de casa, es más se puede contratar sobre una segunda vivienda que este en régimen de alquiler; no se otorga sobre la plusvalía generada en la vivienda, sino sobre el 70% o el 80% del valor de tasación del inmueble; y a pesar de no surgir la obligación de devolver el dinero hasta el fallecimiento, el cliente podrá cancelar la hipoteca en cualquier momento y hay que añadir que ni el titular ni sus herederos pierden en ningún momento la propiedad de la vivienda. El nacimiento de este producto en el mercado financiero español, no ha podido ser más oportuno por las circunstancias demográficas de la población española, con más de 8 millones de mayores de 65 años, el 87% de lo cuales tienen vivienda en propiedad, pero las pensiones de jubilación más bajas de la zona Euro. Por eso España es el país más necesitado de este tipo de soluciones que permiten a nuestros jubilados convertir en renta sus ahorros inmovilizados hasta ahora en sus viviendas, en liquidez mensual garantizada de por vida. Hoy, gracias a la hipoteca inversa muchos mayores son capaces de obtener unos ingresos mensuales dignos que les posibilitan llegar a fin de mes, lejos de la situación que tendráin si dependieran únicamente de sus pensiones. Podemos decir que España ha sido referente en este campo para paises como Francia, y que en la actualidad tenemos un producto lleno de virtudes con múltiples variantes y opciones y que es comercializado por un total de 19 entidades financieras, lo que hace que el cliente tenga un amplio abanico donde elegir en función de sus circunstancias personales.