Mayores que viven en casa de sus familiares
El Imserso realiza un interesante estudio “Condiciones de vida de las personas mayores” cuya conclusión final fue que la mayoría de los mayores residen en su propiedad vivienda, solo un porcentaje pequeño convive en la casa de sus hijos u otros familiares.
Las cifras hablan por si solas.
España
El 60% de los abuelos al menos una vez al mes cuida de sus nietos.
Solamente viven solos la quinta parte de los abuelos.
Europa
El 50% de los abuelos al menos una vez al mes cuida de sus nietos.
El 50% de los abuelos viven solos.
En cunando al sexo, en España las mujeres se acostumbran mejor a la soledad.
Cuatro de diez mujeres viven solas.
Uno de cada diez hombres viven solos.
Más de 600.000 casas en España congregan a padres, hijos y nietos entre cuatro paredes. Tener los mayores en casa es más cómodo para los hijos y permite una mejor atención.
Algunos hijos toman ellos solos la decisión de rotar a sus mayores por sus casas, para que no estén solos, pero no tienen en cuenta la opinión del interesado/a. Lo más conveniente seria sentarse el mayor, sus hijos o familiares y hablar en profundidad sobre el tema: incompatibilidad de horarios, habitaciones disponibles, etc.
El mayor se debe adaptar a su nueva situación y sus familiares también, el periodo de adaptación es fundamental, todos los integrantes de la unidad familiar tienen que poner de su parte para la buena convivencia.
La llegada del abuelo a la casa, va a cambiar la rutina familiar: proporcionarle su propia habitación e intimidad, compartir espacios comunes (baño, cocina, comedor, etc.), adaptarse a sus costumbres o manías, etc.
Su opinión tiene que ser escuchada y debe ser tenida en cuenta.
Al mayor hay que hacerle sentir útil, que haga algún tipo de tarea domestica, que no se sienta un mueble más.
Fomentar su vida social, que se relaciones con otros mayores, asista a un centro de día, una asociación de mayores, acuda a talleres manuales, etc.
No romper sus horarios y hábitos diarios, bastante tiene con cambiar de casa.
No involucrarlo en discusiones de pareja o entre padres o hijos, porque siempre va a tomar partido por su familiar consanguíneo.
Potenciar la relación entre abuelos y nietos, las dos generaciones pueden aprender mucho la una de la otra.
El periodo mínimo de permanencia en casa de los hijos debe ser de 3 meses ya que si el periodo es menor no tiene tiempo de adaptarse ambas partes.
La rotación del abuelo de casa en casa, por supuesto que tiene inconvenientes, que deben de minimizarlos.
No le da tiempo a acostumbrarse a la nueva casa, a la habitación, al barrio, etc.
Le provoca inestabilidad y estrés.
Al estar poco tiempo en el mismo sitio, no promueve la posibilidad de hacer nuevos amigos entre los mayores.
A la hora de acudir al médico tiene que contar su historial desde cero, lo mejor seria confeccionar una agenda médica con los diferentes tratamientos que sigue, pruebas efectuadas, recomendaciones, etc.
Popularity: 1% [?]