En México el envejecimiento de la población se va imponiendo

Con sólo unos días de diferencia, curiosamente en el mismo mes, se celebra en el mundo el Día Mundial de la Juventud y el Día Internacional de la Senectud (12 y 28 de agosto, respectivamente), de acuerdo a fechas establecidas por la Organización de las Naciones Unidas.La vejez se considera lo opuesto a la juventud, pues mientras ésta es la etapa en la que el cuerpo tiene un mayor vigor, energía y fuerza, la segunda representa la decadencia de las facultades físicas y psicológicas. La senectud es así, una parte del proceso biológico de la vida, posterior a la madurez del ser humano, que conlleva también aspectos psicológicos y sociales. “Viejos los cerros y reverdecen cada año”, dice un refrán popular, que asume con actitud positiva esta etapa de la vida. Otro que dice “Como te ves me vi, como me ves, te verás”, hace evidente lo inexorable del paso del tiempo. En México, según datos oficiales, 27.3 por ciento de la población lo representan jóvenes cuya edad oscila entre los 15 y 29 años, en tanto que los adultos mayores de 60 años representan 8.2 por ciento; sin embargo, dada la disminución paulatina de la tasa de natalidad por un lado, y de la mayor expectativa de vida de la población, la tendencia global apunta hacia un acelerado incremento del porcentaje de viejos y la disminución del de jóvenes, cuestión que preocupa ya a los gobiernos, por la problemática que representa la atención a un sector de la población que ya no genera recursos. Contrario a la discriminación que sufren en las sociedades modernas las personas mayores, la historia nos muestra que las culturas ágrafas tenían una gran consideración hacia los ancianos. Eran motivo de orgullo para el clan, por ser depositarios del saber y la memoria, que los conectaba con los antepasados.
En México, en la época prehispánica, los ancianos jugaban un papel importante como consejeros y educadores. La vejez representaba sabiduría, en una época en que la escritura era incipiente, el viejo era como el archivo histórico de la comunidad. Actualmente, entre los pueblos indígenas los consejos de ancianos son la base de la subsistencia comunitaria. En la Grecia antigua, si bien había un culto a la belleza y la juventud, los espartanos tenían un senado, denominado Gerusia, integrado por 28 miembros de más de 60 años. Entre los hebreos, los ancianos ocuparon un lugar privilegiado. Estaban investidos de una misión sagrada, eran portadores de un espíritu divino, basado en la dignidad que se les otorgaba en la Torá.
Por su parte, los romanos dedicaron mucha atención a los ancianos, y fueron los primeros en plantearse los problemas de la vejez desde todos los aspectos: políticos, sociales, psicológicos, demográficos y de salud.
Fue en el siglo VI, cuando se origina lo que devendría con el tiempo en los asilos de ancianos. Los viejos que tenían recursos económicos, optaban por hacer retiros voluntarios en monasterios, en donde los atendían mediante una cuota, hasta su muerte, situación que se generalizó en el siglo VII.
Actualmente, en nuestro país, la mayoría de los ancianos, viejos o adultos mayores –término con el que oficialmente se empezó a denominar a los mayores de 60 años durante el sexenio presidencial de Vicente Fox–, están condenados a la soledad y son pocos los que reciben una pensión por jubilación con derecho a servicios de salud. En el Distrito Federal, cuando fue jefe de gobierno Andrés Manuel López Obrador, implementó una pensión a todos los adultos mayores de 70 años, prestación que luego incorporaron otros gobiernos en estados como Puebla.
Sería difícil analizar aquí toda la problemática que enfrentan las personas mayores; sin embargo, es importante destacar que la vida productiva, al menos intelectualmente, no termina a los 60 años, sino continúa hasta más allá de los 80, como lo demuestran científicos y escritores que siguieron y siguen creando hasta el final de sus vidas, por ejemplo, los premios Nobel de Literatura Octavio Paz, José Saramago –ya fallecidos–, Doris Lessing, Gabriel García Márquez y tantos otros que nos siguen sorprendiendo por su escritura vital. Por cierto, este último acuñó una frase sobre la etapa final de la vida, que dice: El secreto de una buena vejez no es otra cosa que un pacto honrado con la soledad.

[Fuente: lajornadadeoriente.com.mx]

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One Response to “En México el envejecimiento de la población se va imponiendo”

  1. 1
    espe10 Says:

    El problema de la discriminación es consustancial al desarrollismo de los países del 1er mundo, donde todo se ha medido por la productividad y la poca inteligencia emocional

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