Geriatría y Gerontología: dos especialidades médicas cada vez más necesarias
Con los años las células del cuerpo comienzan a desgastarse reduciendo cada vez más su tiempo de vida, a este procedimiento se le llama envejecer, el desgaste del organismo es algo natural y el saber hacerlo con “gracia” depende de cada persona y que estilo de vida escoja. El consejo médico sobre cambiar a estilos de vida más sanos; llevar una buena alimentación, hacer ejercicio diario, no cometer abusos con sustancias tan comercializadas como el alcohol y el cigarrillo, revela su principal recompensa al llegar a cierta edad.
Las personas que cumple 60 años son consideradas parte de la población clasificada como tercera edad, momento en el cual el ciclo de envejecimiento se acentúa y dependiendo del cuidado que la persona haya tenido con su cuerpo, los padecimientos usuales de la vejez saldrán a la luz. Para tratarlos existen dos corrientes médicas creadas para el cuidado y tratamiento del adulto mayor, la geriatría y la gerontología, la primera se encarga del control de enfermedades (principalmente crónicas), propias de la vejez y que la persona ha desarrollado a lo largo de los años. La gerontología por otro lado se refiere al estudio del envejecimiento, enfocándose en la promoción de salud y cubriendo aspectos, dentro del área médica, a nivel social, económico y psicológico. La doctora Josefina Pérez, especialista en geriatría y gerontología, afirma que ambas se complementan para dar al adulto mayor una atención médica integral, especialmente en esta época, que los mayores de 60 años son más propensos a enfermedades por el cambio de alimentación (cambiando proteínas y vitaminas por sólo carbohidratos) y el sedentarismo.
“Las enfermedades que se pueden sufrir en la vejez son consecuencia del estilo de vida, en su mayoría son dolencias crónicas que se van desarrollando en el organismo desde la juventud y se desatan cuando este está más débil”, explicó la galeno. En la experiencia de Pérez, una de las patologías más comunes en los pacientes geriátricos en la diabetes tipo 2, que eleva los niveles de azúcar en la sagre pues se crea una resistencia a la insulina y causa graves daños al organismo, desde cataratas hasta úlcera o llagas en los pies, incluso fallas renales. Aunque la enfermedad no tiene cura, con un tratamiento adecuado y mejora del ritmo alimentario, puede mantenerse bajo control y vivir plenamente. No sólo la diabetes es una enfermedad característica de la tercera edad, también la hipertensión, la osteoporosis, la osteoartrosis y la demencia (específicamente los trastornos relacionados con la memoria). Los trastornos como el alzheimer es una de las dolencias detectadas más frecuentemente en la comunidad guayanesa, sólo superada por la hipertensión, la diabetes y la osteoporosis. La patología es bien descrita como la enfermedad del olvido, afecta de forma crónica las neuronas dejándolas inservibles, principalmente en las partes del cerebro que controlan la memoria, el pensamiento y el lenguaje. El mal de alzheimer, es la forma más común de demencia en todo el mundo y en países como Estados Unidos, es una de las principales causas de muerte, estas razones la han llevado a posicionarse como una de las epidemias mundiales. De acuerdo a publicaciones internacionales, los factores de riesgo de esta patología son; la edad, mayores de 65 años; los antecedentes familiares, en caso que se esté emparentado con alguien que sufriera la enfermedad; la exposición laboral a pesticidas y pacientes con problemas cardiovasculares. A las condiciones anteriores los científicos han agregado la escolarización, dado que diversos estudios han señalado que niveles educativos elevados permiten la resolución de problemas y el uso constante de la actividad cerebral, lo que beneficia enormemente a prevenir la enfermedad. En lo que se refiere a la prevención de las patologías más frecuentes, Pérez destacó que “todo aquello que podamos hacer para mejorar la salud debe ser pensando en el futuro”, con ello la galeno explicó con esto, que el trabajo para evitar estas enfermedades debe empezar desde la juventud. Aunque el discurso de la buena alimentación y el ejercicio es repetitivo, este es el consejo más sano que los especialistas médicos pueden ofrecer y su efectividad ha sido comprobada por los que siguen ese estilo de vida. “Esto es un hecho científico, las personas que mejoran su dieta, consumiendo más hortalizas y vegetales, menos carbohídratos, ejercitándose por lo menos una hora diaria, tienen una gran ventaja a su favor, un cuerpo sano y en forma listo para resistir las dolencias causadas por el envejecimiento de las células”, expresó Pérez. Además de este esfuerzo del paciente, la ayuda médica también es necesaria, en la actualidad los índices de cáncer (de colon, mama, cuello uterino) y otras enfermedades han aumentado, éstas son completamente curables si se detectan a tiempo, por lo que la revisión médica anual se incluye dentro de los cuidados que una persona debe tener sobre su salud.
Pérez agregó de igual manera, que parte de ese control es mantener su calendario de vacunas al día, sobre todo en los adultos mayores, los biológicos antigripales y antineumococito son de suma importancia para apoyar su sistema inmunológico. Para concluir sus declaraciones Pérez, como especialista del área de geriatría, instó a los entes gubernamentales y a las casas farmacéuticas a mejorar los servicios médicos a la tercera edad, ofreciéndoles de forma gratuita o en menor costo los medicamentos que requieran y atención garantizada en centros especializados, mejorando así la opción de vida de estas personas dentro de la sociedad. Como consejo final la galeno expresó que el apoyo familiar es importante para un adulto mayor, “muchas veces vienen a la consulta por enfermedad, pero hablando con ellos te das cuenta que sólo necesitan que sus familias los tomen en cuenta, se sienten solos y eso los deprime”, relató Pérez, agregando que “lo mejor que puede hacer la familia es integrar a esa persona dentro de su grupo familar, quererlo y respetarlo, eso ayuda mucho a que se curen y se sientan bien”. Como consejo a los adultos mayores, la geriatra los ensalzó como fuente de sabiduría, misma que deben compartir con su entorno para no dejar de formar parte de él.
[Fuente: nuevaprensa.com.ve]
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marzo 21st, 2011 at 12:53 pm
Hoy más que un enfoque psiquiátrico y médico de la llamada tercera edadestá en jaque toda una revisión social y sociológica de este gran sector de la población en auge continuo.Que le geriátra ensalce a los mayores como fuente de sabiduría sólo es un pequeño halago, o más bien una adulación.
La consideración social de este tramo de edad a la que todos los humanos vivientes se van a encuadrar es algo necesario, evidente e irreemplazable
Quizá la doctora no sea la persona adecuada para establecer una visión, pero también ella puede replantearse continuamente la visión actualizada de la llamada tercera edad, pues la visión del “consejo de ancianos”, o “senatus” o senadores, está presente en todas las sociedades del pasado, en nuestro entorno. Y a la altura del siglo XXI la visión de esta edad debe ser algo más que halagarla sólo albando su experiencia, dentro de esta sociedad, utilitarista que confunde valor y precio y que los valores éticos universales están por los suelos.
septiembre 25th, 2011 at 2:30 pm
Es verdad que el apoyo familiar es importante para las personas de la tercera edad, especialmente las que nopueden valerse por si mismas. Entiendo que el consejo es parte de este apoyo que necesitan éstas personas que lo han dado todo por su familia y merece que le retribuyamos por lo menos con “halagos” todo el bien que nos han hecho y que esto sea motivo ara tratarlos con mayor consisderación y cariño que ellos se lo merecen. No nos olvidemos que nosotros, si Dios lo permite, vamos a pasar por lo mismo y seguramente que esas palabras de halago sonaran en nuestros oidos como un “gracias” por todo lo que hicimos, cundo podiamos hacerlo (No hagas a otro lo que n quieres que hagan contigo). Por otro lado, el problema social de la tercera edad no solamente es del Gobierno, sino de nosotros os familiares que tenemos a cargo a nuestros familiares de la tercera edad. Pongamos en práctica las recomendaciones que nos hacen os profesionales de Geriatria y Gerontologia para darles calidad de vida a nuestros “viejitos pero buenos”.