En España nos encaminamos hacia una sociedad de adultos mayores, jubilados y viejos

El director general del Imserso (Instituto de Mayores y Servicios Sociales), César Antón, ha participado en la clausura del seminario “El desarrollo humano en una sociedad de mayores”, organizado por el Club de Roma, en la sede de la Fundación de las Cajas de Ahorros (FUNCAS), en Madrid, donde ha declarado que las previsiones obligan a actuar desde ya, y en eso trabajan el Gobierno y el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, para que la atención, el cuidado y la asistencia a las personas mayores se erijan en una prioridad. El director general del Imserso clausura un seminario sobre la evolución demográfica española. Antón ha recordado que en los últimos 50 años la población mayor de 65 años se ha cuadruplicado en tanto las de otras edades ha crecido a un ritmo más lento. El sector por encima de los 65 años representa más del 17 % del censo demográfico del país. Asimismo, por fortuna, la tasa de la esperanza de vida sigue al alza, y llegará a una media de 88 años en las mujeres y de 81 años en los hombres.

Las administraciones, según ha explicado el director general del Imserso, disponen de una serie de recursos, como la atención a domicilio, la atención diurna, centros de día para personas dependientes y atención residencial. Como es obvio, a tenor de las previsiones, la demanda de tales servicios aumentará durante los próximos años y el Gobierno, junto a las administraciones autonómicas y locales, dará prioridad a estos operativos, que además constituyen “un importante nicho de creación de empleo”.
La prevalencia de la atención profesionalizada tiene mucho que ver, según ha reseñado Antón, con el incremento de la demanda de los servicios del Sistema de Dependencia, que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ni mucho menos se propone debilitar. La tarea acuciante que aborda ahora el Departamento de Ana Mato pasa por unificar los criterios de gestión del Sistema de Información para evitar irregularidades y deficiencias en expedientes, vicisitudes que venían costando al erario decenas de millones de euros cada año.Al mismo tiempo, tal y como plasmó la reforma de la Ley del verano pasado, se ha dado prioridad a la entrada en el sistema de los dependientes en situación más grave, algo que ha conllevado un aplazamiento del acceso de las personas consideradas de “dependencia moderada”. Las nuevas pautas, establecidas en tiempos de crisis económica y de contención del gasto, han conseguido, pese a todo, que al cabo de 2012 se hayan registrado más altas que bajas (19.000).

Apuesta por el envejecimiento activo. Casi más importante que la asistencia a las personas mayores es la prevención de enfermedades y de situaciones que lastran la autonomía física. La inversión en hábitos de vida saludable, en paralelo a la inversión en servicios públicos de calidad, redundará en una mejor calidad de vida de un sector de población, cuyos valores y experiencia conviene extrapolar a toda la sociedad. “Entre todos, estamos consiguiendo que el concepto de envejecimiento activo forme parte de nuestro tejido social de una forma tan profunda que cualquier persona, sin importar su edad, sabe ya qué significa y cómo y por qué hay que envejecer bien”, ha resumido Antón.

El Gobierno se esmerará en abrir cauces de participación social para los mayores, de modo que se estreche la unión intergeneracional, y uno de los instrumentos en los que más está trabajando el Ministerio de Ana Mato para consumar este propósito es el Estatuto del Mayor, cuya redacción se encuentra en sus últimas fases. El documento recogerá las demandas, necesidades e inquietudes de la población mayor, y en consecuencia, recopilará algunas propuestas para que se vean satisfechas.

El empleo, la salud, la vivienda y la participación social son los principales ejes sobre los que se articulará el Estatuto, pensado en todo momento para salvaguardar la autonomía y la plenitud de las condiciones de las personas mayores.

[Fuente: sendasenior.com]

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